Los orígenes
El Cap sa Sal es un acantilado de la Costa Brava, situado al norte de las calas de Sa Tuna y de Aiguafreda, dentro del término municipal de Begur (Baix Empordà).
En 1963 se inauguró un hotel de lujo, el Hotel Cap Sa Sal, que se convertiría en uno de los establecimientos más emblemáticos de la Costa Brava hasta su cierre en 1979.
El edificio forma parte del Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña.
Arquitectura y construcción
El impulsor del proyecto fue la familia Andreu, con amplia trayectoria en el sector hotelero y un fuerte espíritu visionario.
El edificio, proyectado por el arquitecto Josep Maria Bosch Aymerich, con unos jardines diseñados por Rubió y Tudurí, y un embarcadero para deportes náuticos se concibió como un hotel de vanguardia.
Con una arquitectura monumental, integrada en el relieve del acantilado y con unas vistas panorámicas excepcionales, lo distinguían de cualquier otro establecimiento de la época.
El interiorismo cuidado y los jardines diseñados con vegetación mediterránea y exótica reforzaban esta identidad sofisticada.
La construcción se inició en 1955 y culminó en 1963 con la apertura de un hotel de lujo de grandes dimensiones y planta curvada.
El edificio combina espacios monumentales, como su hall circular revestido de travertino, terrazas y miradores abiertos en el Mediterráneo.
Icono social y cultural de los años sesenta
Durante la década de los sesenta, Cap Sa Sal se convirtió en un centro social de primer orden, símbolo del glamour de la época. En un momento en que Begur era todavía un pueblo pequeño y discreto, el hotel actuó como una ventana abierta al mundo, un espacio de estilo de vida moderno que contrastaba con la realidad local de aquellos años y que situó la zona en el mapa del turismo selecto.
Por sus instalaciones pasaron personalidades internacionales vinculadas al cine, la música y la política, como Rock Hudson, la ex emperatriz Soraya, o el músico Xavier Cugat.
Una nueva etapa
El invierno de 1970-71, el hotel pasó a manos de los empresarios Miquel Arpa (Girona) y Massana Feliu (Barcelona). Durante el cierre de invierno se realizaron reformas y mejoras, ya partir de mayo de 1971 se inició una nueva etapa.
Uno de los grandes atractivos de esos años fueron los espectáculos programados en las diferentes salas, incluida la cueva flamenca, donde actuaba habitualmente La Chunga, junto a artistas tan reconocidos como Raphael, Julio Iglesias o Joan Manuel Serrat.
Pese a su prestigio, las transformaciones del sector turístico de los años setenta y la dificultad de mantener un complejo de tan grandes dimensiones condujeron al cierre del hotel.
En 1979, el hotel cesó su actividad y se reconvirtió en un complejo residencial privado que conserva el edificio original, y buena parte de su identidad arquitectónica.
Un edificio icónico, construido en un entorno natural privilegiado.
Cap sa Sal, hoy
Hoy, Cap Sa Sal es una comunidad de propietarios que preserva este legado excepcional: un edificio icónico, un entorno natural privilegiado y un testimonio vivo de la historia de Begur y de la Costa Brava.